Por: Marlene Vega y Álvaro Cruz
Si usted ha entrado a una farmacia o ha revisado redes sociales últimamente, habrá notado una explosión absoluta en la venta y recomendación de un suplemento: el Magnesio. Se le atribuyen propiedades casi mágicas para curar el insomnio, la fatiga crónica, los dolores articulares y la ansiedad. Pero, ¿estamos ante una simple moda de marketing o hay una base clínica que justifique este fenómeno?
La medicina basada en evidencia es clara: el magnesio no es una moda, es una urgencia de salud pública.
La epidemia invisible: Suelos muertos y cuerpos agotados
El magnesio es un macromineral responsable de más de 300 reacciones bioquímicas en el cuerpo humano. Sin él, el corazón no late a un ritmo constante, los músculos se acalambran y el cerebro no puede producir energía.
¿Por qué de repente nos falta a todos? La respuesta está en la agricultura moderna. Debido a la sobreexplotación de la tierra y el uso masivo de fertilizantes químicos, los suelos del planeta están mineralmente «muertos». Una espinaca cultivada hoy tiene hasta un 70% menos de magnesio que una cultivada en la década de 1950. Sumado a esto, el estrés crónico, el consumo de azúcar y la cafeína hacen que nuestro cuerpo excrete el poco magnesio que logramos consumir a través de la orina. La OMS estima que el 80% de la población adulta sufre de deficiencia de magnesio sin saberlo.

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La guía clínica: No todos los magnesios son iguales
El gran error que cometen las personas es ir a la farmacia y comprar el primer frasco que ven, generalmente «Cloruro de Magnesio» o «Óxido de Magnesio», los cuales tienen una tasa de absorción pobrísima y suelen terminar causando episodios de diarrea.
Para que este «mineral milagroso» realmente transforme su salud, la ciencia médica indica que debe consumir el tipo exacto (quelado) según su necesidad:
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Citrato de Magnesio: Es el rey indiscutible para quienes sufren de estreñimiento crónico. Atrae agua al intestino y mejora drásticamente la digestión, además de ayudar con los calambres musculares.
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Glicinato de Magnesio (Bisglicinato): Es el «sedante» natural de la neurología. Este magnesio está unido al aminoácido glicina. Cruza fácilmente las barreras celulares y es recetado por psiquiatras para combatir el insomnio severo, la ansiedad y relajar el sistema nervioso antes de dormir.
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Treonato de Magnesio: El descubrimiento más reciente. Es el único capaz de cruzar la barrera hematoencefálica (entrar directamente al cerebro). Es la mejor inversión para mejorar la memoria, el enfoque y combatir la niebla mental en adultos mayores.
Antes de gastar fortunas en pastillas para dormir o analgésicos musculares, revise sus niveles de magnesio. Devolverle este mineral a su cuerpo es, clínicamente, apagar el estado de emergencia de su sistema nervioso.
