Gloria Gaynor originally recorded "I Will Survive" as a B-side, but swiftly after its release in October 1978 it became a worldwide hit.
Por: Marlene Vega y Álvaro Cruz
Si hay una canción en el mundo que obliga a las personas a levantarse de sus asientos, secarse las lágrimas y gritar a todo pulmón que pueden con cualquier adversidad de la vida, esa es «I Will Survive» (Sobreviviré). Desde su lanzamiento en 1978, se convirtió en el himno indiscutible del empoderamiento, de los corazones rotos y de la comunidad global.
Sin embargo, el mundo entero bailó esta canción durante décadas sin conocer el nivel de sufrimiento físico y el desprecio corporativo que rodeó su grabación. Gloria Gaynor no estaba cantando metafóricamente sobre sobrevivir a un exnovio; estaba cantando, literalmente, sobre sobrevivir a la parálisis y al olvido.
El accidente en el Teatro Beacon y el corsé de acero
A principios de 1978, Gloria Gaynor era considerada la «Reina de la Música Disco». Pero durante un enérgico concierto en el Teatro Beacon de Nueva York, ocurrió la tragedia. Mientras bailaba de espaldas, tropezó con un monitor de sonido y cayó hacia atrás, golpeándose la columna violentamente contra el borde del escenario. Terminó el concierto aguantando un dolor inhumano, y al día siguiente, despertó paralizada de la cintura para abajo.
Fue sometida a una peligrosísima cirugía de columna que la obligó a pasar meses en el hospital y a usar un rígido corsé ortopédico de acero y plástico que le abarcaba desde las axilas hasta las caderas.

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El desprecio de la disquera y la venganza del «Lado B»
Mientras Gloria luchaba por volver a caminar, su compañía disquera (Polydor Records) perdió la fe en ella. Creían que su carrera estaba acabada por la lesión. Por pura obligación contractual, la mandaron al estudio a grabar una mediocre canción llamada «Substitute».
Los productores encargados de la sesión eran Dino Fekaris y Freddie Perren, dos genios que también acababan de ser despedidos injustamente de su antigua disquera (Motown). Ellos habían escrito una canción secreta sobre cómo sobrevivir al rechazo profesional. Le ofrecieron ese tema a Gloria para que fuera el «Lado B» (la cara oculta y de relleno) del disco de vinilo, ya que la disquera no le prestaba atención a esa parte.
Grabando en silla de ruedas
Gloria Gaynor llegó al estudio de grabación empujada en una silla de ruedas, usando su doloroso corsé ortopédico. Cuando leyó la letra de «I Will Survive», sintió que Dios se la había enviado. Se aferró al micrófono y, con la columna destrozada pero con una voz arrolladora, no le cantó a un amante que la había dejado; le cantó a su parálisis, al miedo de no volver a caminar y a los ejecutivos que la habían dado por muerta.
Cuando el disco salió a la venta, los directivos intentaron promocionar la horrible canción «Substitute». Pero el legendario DJ Richie Kaczor del famoso club Studio 54 en Nueva York, escuchó el disco, ignoró las órdenes de la disquera, le dio la vuelta al vinilo y puso el Lado B. La pista de baile explotó. El público enloqueció y las estaciones de radio comenzaron a piratear el Lado B a nivel nacional. «I Will Survive» obligó a la disquera a pedir perdón, ganó el único Premio Grammy que se ha entregado en la historia a la «Mejor Grabación Disco», y demostró que la verdadera resiliencia suena a 116 beats por minuto.
